Héctor Lema Riquelme, estudiante de Programación del Insuco Chillán: un camino en el mundo digital
Entre las habilidades que lo han ayudado a destacar, menciona la lógica, la perseverancia y la capacidad de sobreponerse al cansancio. “Programar requiere constancia. Hay días en que no quieres hacerlo, pero lo importante es levantarte igual y continuar”, comenta. Para él, la programación es una forma de arte: un espacio para expresarse, aprender y crecer interiormente.






