Cuatro historias, un mismo sueño: Jóvenes haitianos que encontraron en el ICPAH una familia, hoy avanzan hacia la universidad

Desde las aulas del Instituto Comercial Padre Alberto Hurtado (ICPAH), cuatro jóvenes haitianos transformaron barreras en oportunidades. Hoy, su historia refleja el impacto de la educación técnico-profesional, el acompañamiento docente y un proyecto educativo que cree en los sueños.

En 2022, cuatro estudiantes haitianos llegaron al ICPAH con desafíos que iban mucho más allá de lo académico. El idioma, las diferencias culturales y el proceso de adaptación a un nuevo país marcaban el inicio de un camino exigente, pero lleno de esperanza.

Pierre Louis Luis, Deryal Samuel, Mimy Jimmy y Ulysse John Kerry iniciaron un exigente camino académico. No obstante, fue en tercero medio, cuando escogieron su formación en la especialidad de Administración mención Logística, donde gracias a las herramientas técnicas, pudieron desarrollar una visión de futuro.

Romper barreras para construir oportunidades

El proceso no fue inmediato. Aprender español, integrarse a una nueva comunidad educativa y desenvolverse en un entorno distinto implicó esfuerzo, constancia y, sobre todo, valentía.

Sin embargo, en el ICPAH encontraron algo fundamental: apoyo. Desde el primer momento, el acompañamiento de sus profesores fue clave. No solo en lo académico, sino también en lo humano. Cada avance, cada dificultad y cada logro fue guiado por docentes que creyeron en sus capacidades incluso cuando ellos mismos dudaban.

Una familia que acompaña y proyecta

Para estos estudiantes, el colegio se transformó en mucho más que un espacio de aprendizaje. Se convirtió en una familia.

El trabajo articulado de los docentes, los equipos de convivencia escolar y la orientación constante permitió fortalecer su autoestima, derribar inseguridades y proyectar metas concretas. Bajo el sello de Fundación Educacional Comeduc, se promovieron altas expectativas, impulsándolos a aspirar a más. Este acompañamiento fue especialmente significativo durante una etapa clave: la práctica profesional.

Durante este proceso, el acompañamiento de sus profesores fue permanente. No estuvieron solos: cada paso fue orientado, cada desafío fue apoyado. Fue precisamente esta experiencia la que terminó de abrirles las puertas hacia un nuevo horizonte.

De la educación técnico-profesional a la educación superior

Con una base sólida, confianza en sus capacidades y claridad en sus objetivos, dieron el siguiente paso: continuar sus estudios en la educación superior.

Hoy, sus trayectorias reflejan ese logro:

  • Pierre Louis Luis y Deryal Samuel cursan Ingeniería Civil en Informática en la Universidad Católica Silva Henríquez.
  • Mimy Jimmy estudia Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de las Américas.
  • Ulysse John Kerry también avanza en Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Católica Silva Henríquez.

Cada uno de ellos representa el impacto de una formación técnico-profesional bien acompañada, que no solo prepara para el trabajo, sino que también abre caminos hacia la universidad.

Un mensaje que nace desde la experiencia

Hoy, desde su propia historia, estos jóvenes no solo miran hacia el futuro, sino que también quieren invitar a otros a comenzar este camino. Con orgullo y emoción, comparten un mensaje en su lengua materna:

“Vini enskri nan enstitisyon Comercial Padre Alberto Hurtado, epi la wap jwenn yon fanmi avèk tout fitiw”.

(“Ven a matricularte en el Instituto Comercial Padre Alberto Hurtado, aquí encontrarás una familia y tu futuro”)

Educación que transforma vidas

Estas historias no son casualidad. Son el resultado de una comunidad educativa que acoge, que cree y que acompaña. En el ICPAH, cada estudiante es visto en su totalidad: como persona, como proyecto de vida y como protagonista de su propio futuro. Porque cuando hay apoyo, orientación y altas expectativas, los sueños dejan de ser lejanos… y comienzan a hacerse realidad.

¡Juntos #SomosComeduc! 🚀

Marzo de 2026